Replicar y contradecir en sociedad.
Replicar y contradecir en sociedad.

Replicar y contradecir en sociedad.
Si nos vemos precisados a contradecir a una persona, no hemos de desmentirla abiertamente diciendo: "no hay tal; miente Vd.; eso es falso", según acostumbra la gente sin educación; en dicho caso nos valdremos de estas expresiones: "Vd. me disimulará, pero creo que anda equivocado; o dispénseme Vd., caballero, si le digo que su opinión no me parece la más acertada; siento no estar conforme con el dictamen de Vd., pero en mi concepto debe ser así... etc.".
También se puede suavizar la réplica presentándola como una duda modesta, o como el deseo de una explicación más clara, v.gr. -verbi gratia-: "acaso esto no será enteramente exacto o estaré mal informada; hágame Vd., pues, el favor de explicarme cómo puede ser... porque yo tengo entendido que esto es de este modo, o del otro, etc.".
-
13098

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Comportamiento de las niñas cuando juegan con amigas o compañeras.
-
Las personas de respeto van también muy serias en camisa por las calles, y lo más que hacen para calentar el cuerpo de vez en cuando, es detenerse en alguna taberna (Public-House)
-
Desprecia el falso saber, es malo. Pero estima el saber verdadero, que siempre es útil. Estímalo, lo poseas, o no lo poseas tu mismo
-
El hábito es una segunda naturaleza, y lo que nos parezca imposible al principio, nos será sumamente fácil con el tiempo.
-
Los niños que asisten a la misa u otras ceremonias deben conocer sus obligaciones y aprender la forma correcta de comportarse
-
Cómo diseccionar piezas de cuadrúpedos, ternera, carnero, cordero, cabrito, vaca, marrano, lechoncillo, liebre, conejo y jabalí.
-
No hay cosa más delicada que el honor de una mujer; un soplo le altera, una palabra le marchita.
-
Las conversaciones en sociedad requieren que todo el mundo participe de forma prudente sin abusar del turno de palabra.
-
Después de nuestros padres, nada hay que nos toque tan de cerca como nuestros hermanos.
-
Por la corbata se juzga al hombre, o permítasenos decir, que la corbata es todo el hombre.
-
Siendo el carácter de los entusiastas todo benevolencia y dulzura, se ve uno obligado, so pena de pasar por inurbano, a oír con paciencia y aun con una especie de placer sus locas exclamaciones.
-
Fijar horas invariables para las comidas, teniendo en cuenta el estado y ocupaciones de su marido y la costumbre establecida.


