La comida. Parte tercera.
Cuando tengamos necesidad de llamar a algún sirviente, si le conocemos, le llamaremos por su nombre; caso contrario, haremos una señal.

Comer fuera de casa.
Cuando comamos en hoteles, comeremos lo que más nos agrade. Muchas veces nos presentarán platos que desconocemos; en este caso, sirvámonos poquito, por si no nos gusta; no mandemos retirar un plato lleno, síntoma de glotonería. Algunos con sencillez indican al camarero desconocen tal plato; no hay necesidad de hacerlo.
Cuando nos invitan, tomaremos de los primeros platos, si no nos perjudican; nunca rehusaremos la sopa, tomaremos una poquita, si no nos gusta.
Es preferible no tomar de los últimos platos, pero si alguno nos invita, tomemos un poquito, si deseamos demostrar frugalidad.
Si nos ofreciesen entre dos postres, aceptaremos diciendo: "Si a usted le place tomaré un poquito de ..... ". Nunca diremos: "Me es igual". Jamás ofreceremos al vecino de lo aceptado.
Cuando tengamos necesidad de llamar a algún sirviente, si le conocemos, le llamaremos por su nombre; caso contrario, haremos una señal. Si necesitamos pan, mostraremos el cuchillo; si agua, el vaso, etc. Si nos viésemos en la necesidad de pedir algo, diremos sencillamente: "¿Quiere usted darme pan?". Al servirnos daremos simplemente las gracias y solo por una vez.
En la mesa (2).
Nota 2. No debe faltar la bendición, que puede ser ésta: "A nosotros y a las cosas que vamos a comer bendiga Dios uno y trino", pudiendo terminar con un Padre nuestro.
"Nadie se pondrá a la mesa sin tener las manos absolutamente o cuidadosamente limpias"
Donde se ponen más de manifiesto los defectos es en la mesa.
Nadie se pondrá a la mesa sin tener las manos absolutamente o cuidadosamente limpias. La servilleta no tiene regla general, para su uso; unos la despliegan sujetándola al chaleco o botones; otros la extienden sobre la rodilla; poquísimos la colocan sobre el hombro.
No nos regazaremos las mangas, ni apoyaremos los codos en la mesa, procurando no incomodar al vecino con algún movimiento, ni desagradable con alguna mezcla impropia, No debemos beber con la boca llena, precipitadamente y sin limpiarnos, quedando la huella de nuestros labios en el vaso; procuraremos no caer alimentos de la boca, ni meter ruidos desagradables, ni manchar el mantel; no está permitido servirnos con los dedos, meterlos en la boca sirviendo de escarbadientes; tampoco se puede servir con el cubierto propio, trayéndole la fuente, ni volver a ella lo que se ha puesto ya en el plato, máxime estando usado.
No se tirará nada en el suelo; si alguna cosa nos vemos obligados a retirar, se la entregaremos a la sirvienta.
La cuchara se coge con la mano derecha por la extremidad del mango apoyándola en los dedos corazón e índice, y apretándose con el pulgar. No se tomará con toda la mano, ni por la mitad del mango; siendo fácil, haciéndolo bien, introducirla en la boca por la punta; no se introducirá por el lado. El tenedor se usa como la cuchara cuando tomamos legumbres. Si tenemos que utilizar al mismo tiempo el cuchillo, se usa el tenedor con la izquierda; hoy se comen las carnes y pescados con la izquierda. El cuchillo se coge como de ordinario se tiene la pluma para escribir.
No está permitido comer alguna cosa llevándola a la boca con el cuchillo, aun siendo fruta; tampoco puede tenerse en la mano mientras llevamos alguna cosa a la boca.
- La comida. Parte primera.
- La comida. Parte segunda.
- La comida. Parte tercera.
- La comida. Parte cuarta.
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