Romper el protocolo. Saltarse el protocolo. El protocolo se cumple o no se cumple
Errores comunes al hablar de protocolo y cómo evitarlos. El error de utilizar el término protocolo para todo lo relacionado con la etiqueta y los buenos modales

protocolo.org Imágen Generada por IA
¿Romper el protocolo? Descubre por qué casi siempre es un error decirlo
Escucha nuestros podcast sobre este y muchos otros temas en: Youtube podcast Spotify, Amazon Music o Apple podcast.
El otro día leí un titular en el que decía algo así como que un deportista se había saltado el protocolo por llevar zapatillas a una recepción oficial. Y me hizo pensar en cuántas veces usamos la palabra protocolo para cosas que en realidad no lo son.
Parece ser que protocolo es la palabra comodín que todos usamos (nosotros también) para cualquier cosa que suene a normas de comportamiento, buenos modales, etiqueta y saber estar.
Reglas de protocolo para la mesa, para vestir, para comportarse en una reunión social... tenemos reglas de protocolo para casi todo. El problema es que eso no es protocolo.
Te puede interesar: ¿Qué es el protocolo? Con el permiso de...
Mezclamos los conceptos
A ver, una cosa es el protocolo y otra simplemente la buena educación, los buenos modales o la cortesía, el ceremonial y muchos otros términos similares. Pero, son cosas diferentes.
En un acto oficial, por ejemplo, hay que colocar banderas, ubicar a los invitados en el sitio correcto, hay que establecer un orden de precedencias... eso es el protocolo.
Todo lo demás, o mejor dicho, casi todo lo demás no es protocolo. Si alguien va vestido de forma incorrecta o "peculiar", si alguien bebe por la botella en vez de servirse agua en un vaso, si alguien no saluda al entrar en una oficina, etcétera, etcétera, esto no tiene nada que ver con el protocolo sino con la educación y el comportamiento.
¿Y entonces por qué se dice con tanta asiduidad saltarse el protocolo?
¿Por desconocimiento? Más bien, diríamos que por "comodidad" y por una falta clara y generalizada de lo que entendemos por protocolo. Hasta los propios profesionales tienen definiciones similares, pero distintas para precisar o concretar qué es el protocolo.
Una solución funcional ha sido añadir una "coletilla" al término protocolo. Protocolo social, protocolo religioso o eclesiástico, protocolo militar, protocolo diplomático, protocolo empresarial...
El protocolo no te dice si debes llevar corbata, si no puedes poner los codos en la mesa, si debes de saludar al entrar en un ascensor o cientos de contextos y situaciones similares de nuestra vida diaria.
El protocolo son leyes y normas, que se cumplen o no se cumplen, así de sencillo. Son como las reglas de un juego o deporte, que se cumplen o no se cumplen. Pero, no se saltan, ni se rompen.
Cuando dicen que alguien rompió el protocolo, ¿se están equivocando?
En la gran mayoría de los casos, sí. Esta es una de las ideas más extendidas y es incorrecta. Pero, ya la tenemos asumida. La expresión "saltarse el protocolo o romper el protocolo" no deja de ser una metáfora que ha arraigado en el uso coloquial del español.
Es una metáfora visual que proviene de la idea de "saltar por encima" de un obstáculo, como si una ley o una norma fuera una barrera física que uno puede evadir dando un salto. Además, no solo le ocurre al protocolo. Es similar a expresiones como "saltarse las normas", "saltarse un semáforo" o "saltarse la cola". En todos estos casos, la imagen mental es la de eludir o evitar algo que debería respetarse. ¿Quién no ha leído o ha dicho alguna vez: fulanito o menganito se ha saltado la ley? Las leyes se cumplen o no se cumplen.

protocolo.org Imágen Generada por IA
Un problema bastante generalizado es que a menudo se presenta el protocolo como algo súper rígido, antiguo, caduco, obsoleto, anacrónico que impide moverse con cierta naturalidad. Y es todo lo contrario. El protocolo bien aplicado es una herramienta que da fluidez y seguridad. ¿Qué sería de una cumbre de jefes de Estado o un evento similar si no existiera el protocolo? Sería un caos.
El protocolo es una magnífica herramienta para que todo funcione y para que nadie se sienta menospreciado. Es más una solución que un problema. Su objetivo es facilitar las cosas y no complicarlas, como algunos creen.
Resumiendo, el protocolo no es cómo te vistes ni cómo te comportas en la mesa. El protocolo es simplemente una potente herramienta de organización. Es una técnica que ordena a las personas y los elementos en un acto para que todo salga bien, para que se eviten conflictos y se transmita el mensaje correcto. Es una pieza fundamental de la comunicación institucional.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La postura hermosa fue bien vista no solo entre los aristócratas. En las familias campesinas también era considerada un signo de salud y fortaleza
-
Es habitual encontrarnos, en muchos espacios abiertos, perros paseando con sus dueños, tanto sujetos por su correa como sueltos.
-
Durante la pandemia todos nos hemos convertido en personas de alto rendimiento. ¿Por qué? Porque nos hemos visto obligados a salir de nuestra zona de confort. A cambiar nuestras rutinas
-
Es contrario a la urbanidad tomar el potaje directamente de la sopera para comerlo, y sacar cada vez con la cuchara lo que se va a llevar a la boca para comer.
-
Elementos que caracterizan, durante un tiempo y en un lugar determinados, las prácticas que mueven y ajustan las relaciones sociales
-
Quién no ha escuchado en una boda la expresión 'vivan los novios'... o a lo mejor 'viva los novios'
-
La cortesía permite al individuo descifrar el código -con frecuencia oculto y no explicitado- de las relaciones humanas
-
7 frases para rechazar una invitación sin ofender a la persona o personas que nos invitan
-
La risa tiene claramente una función social. La risa tiene un efecto terapéutico. Incluso hay expertos y científicos que indican que con la risa se puede llegar a obtener una recompensa placentera como puede tenerse con el sexo
-
Una persona asertiva logra hacerse escuchar sin agredir y sin menospreciarse. No necesitamos ser agresivos para expresarnos, ni necesitamos ser pasivos y callarnos
-
Durante la celebración del campeonato mundial de fútbol en Qatar se dieron situaciones incómodas, inelegantes e incluso comportamientos agraviantes, discriminatorios y ausentes de respeto, advertidos por millones de personas
-
Los códigos de conducta de una sociedad determinada pueden ser asimilados en diverso grado por quienes la componen y con un estilo personal









