Apariencia general
Aseo personal y buena presencia

La vida familiar debe ser cordial y agradable. No debe dejarse a un lado la misma educación que se tiene en la calle y, por la misma razón, no debe dejarse llevar por la desgana y el abandono de las buenas...
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Del aseo. Del aseo en general
Nada hay que comunique mayor grado de belleza y elegancia a cuanto nos concierne, que el aseo y la limpieza -
Del aseo para con los demás
Todas las personas, de cualquier condición social, merecen respeto
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La higiene personal es tan importante para el cuidado de la salud propia como para tener unas relaciones sociales correctas
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Así como no conviene tener los cabellos muy cortos, cosa que desfiguraría a la persona, hay que procurar también que no sean demasiado largos y en particular que no caigan sobre los ojos
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La limpieza en los vestidos no es la única condición que nos impone el -
El aseo en nuestra persona debe hacer un papel importante en nuestras diarias -
Debemos tener siempre la cara y las manos limpias.
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Nada hay que comunique mayor grado de belleza y elegancia a cuanto nos concierne, que el aseo y la limpieza
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Todas las personas, de cualquier condición social, merecen respeto
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No olvidemos que nuestra casa refleja nuestra cultura y por eso debemos conservarla en perfectas condiciones de orden y limpieza
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Nuestros vestidos deben estar siempre aseados, bien cuando estamos en la calle, en la escuela, en alguna visita o dentro de nuestra casa
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El aseo personal es de gran importancia tanto por motivos de higiene como por motivos de imagen
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La boca necesita un especial aseo, porque es el paraíso de los microbios
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El aseo nos proporciona salud. El desaseo produce enfermedades
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La higiene es el empleo de los medios necesarios para conservar la salud y una buena imagen personal
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La higiene personal es tan importante para el cuidado de la salud propia como para tener unas relaciones sociales correctas
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Así como no conviene tener los cabellos muy cortos, cosa que desfiguraría a la persona, hay que procurar también que no sean demasiado largos y en particular que no caigan sobre los ojos
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No es decoroso, después de haberse ensuciado o lavado las manos, el secarlas con los vestidos propios o ajenos, o en una pared, o en cualquier otro lugar que pueda ensuciar a alguien
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Se debe particularmente cuidar de tener siempre los vestidos muy limpios: la modestia y la urbanidad no pueden soportar nada de suciedad ni de negligencia
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Jamás nos acerquemos tanto a la persona con quien hablamos, que llegue a percibir nuestro aliento.
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La entrada de la casa, los corredores y el patio principal, son lugares que están a la vista de todo el que llega a nuestra puerta; y por tanto deben, inspeccionarse constantemente.
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La limpieza en los vestidos no es la única condición que nos impone el aseo: es necesario que cuidemos además de no llevarlos rotos ni ajados.
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El aseo en nuestra persona debe hacer un papel importante en nuestras diarias ocupaciones; y nunca dejaremos de destinarle la suma de tiempo que nos reclame.
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Debemos tener siempre la cara y las manos limpias.















